DE TODO UN ALGO

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Por Ramón Sosamontes

1.- Nos esperan días tristes en nuestras hermosas playas de Guerrero. Acapulco, Zihuatanejo; en Quintana Roo desde Cancún, Playa del Carmen, la Riviera Maya; en Veracruz, Mocambo; Jalisco, Puerto Vallarta; Baja California Sur en los Cabos y San José y en  Oaxaca, Huatulco y en ciudades coloniales como Taxco,  Guanajuato, San Miguel Allende ,Mérida, Puebla en todo nuestro país. No salir de nuestras casas. 

Los canadienses nos abandonan  a pedido de su país al igual que los norteamericanos, argentinos, italianos, chinos.  Una Semana Santa en el vacío. Y la pandemia continúa. 

2.- Estamos ya en una recesión igual o peor que la del 2009 debido a la pandemia del coronavirus, nos dijo Cristalina Georgiana directora gerente del Fondo Monetario Internacional. Se verán afectados las remesas que nos envían los mexicanos que viven en EUA y  de eso  vive México y sobre todo el campo. El otro gran ingreso  es el turismo. Que ya cayó. Estamos en la incertidumbre económica y de salud .

3.- Después de la pandemia viene más pobreza, aislamiento social. Nos veremos como el Papa Francisco ante una plaza vacía, solitario, dando la Bendición  “Urbi et Orbi” (a la ciudad y al mundo).  A través del  Internet y las redes sociales,  recibieron, recibimos  el perdón, de todos sus pecados los mil trescientos millones de católicos. 

Aunque los afectados son más de tres mil millones de habitantes. En el resto están los del Islam, protestantes, budistas, judaísmo, hinduismo, sintoísmo y las propias de pueblos originales. 

4.- En la Plaza del Vaticano, en la entrada a esa gran iglesia, lloviendo, se puso el icono de la virgen  Maria Salus Populi Romani, Salud del pueblo romano y el crucifijo de la iglesia de San Marcelo y el Santísimo Sacramento.  No se vio a ninguna persona en esa gran plaza, salvo el arzobispo Marini administrador de la Ciudad del  Vaticano que ayudo al Papa en el camino mojado a llegar a la silla papal y desde ahí hablo Francisco un latinoamericano que es el Papa. A lo lejos el coro de la capilla Sixtina. 

5.- Rezar por los enfermos del coronavirus, los médicos,  enfermeros, los viejos (aquí estoy yo), por el enclaustramiento del mundo, y hasta por las autoridades, que no la rieguen. El lugar desde donde se bendijo se llama “lugar sangrado”.   Francisco solo, caminando hacia la silla blanca  acompañado  por el arzobispo  Marini se retiró hacia sus aposentos. 

Yo digo que se sintió como creo que será el final del mundo: solos, impotentes, preocupados por nuestros hijos, hijas, esposa, amigos ¿sin tener un mañana? ¿A quién ya no veremos mañana?

6.- Palabras del Papa: “Esta tempestad dejo al descubierto la bendita pertenencia común, de hermanos, entre los humanos”. Todo se ha oscurecido, un silencio que ensordece un vacío, se siente en el aire y las miradas, nos encontramos asustados  y perdidos. Todos en la misma barca, y no lo habíamos notado. Y había, hay que  remar juntos, es una sola barca. Estamos perdidos, no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, tenemos que ir juntos. Gritos de los pobres enfermos del  mundo enfermo. Mares agitados.  Si tenemos miedo. 

Momentos decisivos en nuestra historia, “Nadie se salva solo. Levantando miradas, cambiando hábitos.  Solidaridad en la esperanza, todo parece naufragar, pero avivar nuestra fe en que habrá salvación”.

* Ramón Sosamontes Herreramoro (n. Chilpancingo de los Bravo, Estado de Guerrero, 1951) es un político mexicano, antiguo miembro del Partido de la Revolución Democrática. Obtuvo el Título en Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM con la tesis Derechos humanos garantes del fortalecimiento del Estado Mexicano y es Maestro en Administración Pública por dicha universidad.

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